Microbiología aplicada

para regenerar zonas degradadas y realizar un seguimiento de la biodiversidad

Recuperación de zonas degradadas

Biorremediación

Emisiones

El problema

La degradación medioambiental y la falta de indicadores fiables sobre la biodiversidad dificultan la adopción de medidas sostenibles y el cumplimiento de los requisitos ESG.

Nuestra solución

Utilizamos análisis microbiológicos del suelo y del agua para elaborar planes de regeneración medioambiental y realizar un seguimiento continuo de la biodiversidad, lo que contribuye al cumplimiento normativo y a los proyectos ESG.

Bioindicadores

Degradadores de contaminantes

Emisores de carbono

¿Por qué somos únicos?

Cómo funciona

1

RECOGIDA

kit de
para la recogida + aplicación 

2

SECUENCIACIÓN

ADN de los microorganismos de la especie «
»

3

INTERPRETACIÓN

Inteligencia en bioinformática 

4

DECISIÓN

Informes intuitivos en la plataforma Fullbio

Testimonios

Preguntas frecuentes

Trabajamos con muestras de diversos orígenes ambientales, entre ellos el suelo, los sedimentos y el agua. 

Para muestras en condiciones anaeróbicas (por ejemplo, sedimentos), recomendamos enviarlas con hielo seco o hielo artificial. Las muestras de suelo pueden enviarse a temperatura ambiente, siempre que el tiempo de transporte no supere los 7 días. Para otros tipos de muestras, ponte en contacto con nuestro equipo.

Recomendamos una muestra de entre 5 y 10 g.

El plazo de nuestros análisis oscila entre 30 y 35 días laborables a partir de la recepción de las muestras en nuestro laboratorio.

Proporcionamos un informe técnico completo con la identificación taxonómica de los microorganismos, análisis de diversidad, gráficos interpretativos y recomendaciones, cuando proceda, disponible en nuestra plataforma digital.

Sí, ofrecemos asesoramiento técnico para ayudarte a interpretar los resultados y sus aplicaciones prácticas, mediante una reunión en línea de 30 minutos con nuestros expertos.

Utilizamos la secuenciación de nueva generación (NGS) del gen 16S rRNA para bacterias y arqueas y, opcionalmente, del gen 18S o 28S para el análisis de eucariotas, en función del tipo de material analizado.