Los agrónomos se enfrentan a diario a diversos retos en la gestión de un cultivo. Uno de los más importantes es el control de plagas y enfermedades, ya que cualquier error en este aspecto puede comprometer la producción, ya sea parcial o totalmente.
Además, también existe el reto de la preparación de la siembra, en la que los agrónomos deben elegir los tipos y las cantidades adecuadas de insumos que se aplicarán al suelo, con el fin de alcanzar la mayor productividad agrícola posible.
Aun así, aunque los profesionales tomen todas las decisiones correctas, el trabajo seguirá estando sujeto a factores imprevistos y a las exigencias de los consumidores, cada vez más exigentes en lo que respecta a la salud y la sostenibilidad de los procesos.
Por eso, conocer a fondo la biología del suelo es fundamental para minimizar los riesgos y obtener la mayor productividad agrícola posible. En este artículo explicamos cómo se puede lograr esto mediante el análisis genético del suelo. Sigue leyendo:
La importancia de la biología del suelo para la productividad agrícola
La mayoría de las herramientas disponibles centran su análisis en las propiedades físicas y químicas del suelo. El análisis químico, por ejemplo, determina la concentración de un determinado nutriente en el suelo, lo que indica si es necesario complementarlo con fertilizante o no.
Sin embargo, el interés por incorporar el componente biológico del suelo a las prácticas agrícolas ha ido en aumento en las últimas décadas, impulsado por la demanda de un manejo que minimice el uso de plaguicidas e insumos perjudiciales para el medio ambiente y la salud.
Es decir, mucha gente ya se ha dado cuenta de que aprovechar mejor la propia comunidad microbiana del suelo ayuda a reducir los costes de producción sin afectarla, pudiendo incluso, en muchos casos, aumentar la productividad agrícola del cultivo.
En este sentido, una de las formas más habituales de aprovechar el componente biológico en beneficio de la producción agrícola es el uso de productos microbianos, que contienen microorganismos vivos aislados de muestras de suelo.
Según el biólogo Estácio Jussi Odisi, este uso es posible porque los organismos poseen propiedades especiales que favorecen el crecimiento vegetal y protegen a las plantas contra los seres maléficos.
Las bacterias Bacillus thuringiensis y Azospirillum, así como los hongos del género Trichoderma, por ejemplo, se encuentran entre los organismos presentes en las formulaciones comerciales de uso agrícola.
Los productos microbianos compuestos por estas especies se utilizan desde hace muchos años en la agricultura, pero aún existen dudas sobre su aplicación. Al fin y al cabo, no se conocen con exactitud ni sus posibles beneficios ni las cantidades recomendadas.
Por lo tanto, saber responder con precisión a estas preguntas es fundamental para aprovechar los beneficios del componente biológico del suelo, lo cual puede lograrse mediante el análisis genético del suelo.
El análisis genético del suelo en la toma de decisiones
Para hacer un uso eficaz de los productos y componentes biológicos del suelo, es necesario extraer con precisión la información relevante sobre ellos. Es necesario averiguar qué organismos se encuentran en el terreno y qué funciones desempeñan.
En este sentido, lo que permite obtener dicha información es el análisis genético del suelo, que puede realizarse mediante la plataforma AgriAnalysis, desarrollada por Biome4All.
En ella, se extrae y se secuencia el ADN del suelo, lo que genera datos sobre las bacterias y los hongos que habitan en él. A partir de ahí, se deducen las propiedades funcionales de estos organismos mediante procedimientos bioinformáticos capaces de analizar los genomas secuenciados.
Con esta información, el agrónomo puede elegir, de forma informada, qué productos microbianos utilizar para mejorar la productividad agrícola, teniendo en cuenta los organismos que ya están presentes en el suelo en cuestión.
Además, el profesional también puede adaptar la cantidad de producto a las características biológicas naturales del suelo, así como identificar organismos nocivos en el suelo, mejorando así la protección de las plantas. ¡Ponte en contacto con nosotros para obtener más información!
Texto: Marcus Adonai Castro da Silva, microbiólogo y cofundador de Biome4All

